Mi lista de blogs

BIENVENIDOS!

UN ESPEJO DE SEDUCCIONES PARA EL ALMA Y POR EL ALMA!



viernes, 23 de julio de 2010

Retazos (breve)

Si hoy pudiera mirarme en tus ojos la lluvia tendría razón de ser, el viento sería caricia entre tus sienes y yo, yo un tren de viaje entre oxidadas vías férreas al occidente de tu costado.

Letras on line

Ligia Calderón Romero
Heredia, Costa Rica
23 de julio, 2010

jueves, 17 de junio de 2010

Retazos (breve)

¿A dónde fue la luz del alma
cuando apagaste
tu vela en ella?
¿Acaso quedaron los muérdagos
llorando sus quimeras?

El beso,
la caricia, la luna;
el licor y el ocre en mis labios;
el verso, los espectadores
del teatro; la música,
la orquídea, tú y yo.

Fuimos efímeras
aves de barro, fuimos nada.


© Ligia Calderón Romero
Heredia, Costa Rica
17 de junio, 2010

domingo, 25 de abril de 2010

Mi acuarela (Niña de ocaso)


Desde siempre
me gusta mirarte niña,
con tus ojitos de hembra bravía
y tu cabellera enmarañada
como mis enmarañados sueños.

Me gusta pintarle soles
al eco de tus constantes vagidos
recorrer tus espacios brunos
y acomodarme junto a tus risueñas manos.

Me gusta jugar a las escondidillas
entre tus candorosos cuentos de hada
mientras juegas con mis ojos
y pintas de rojo y amarillos
los enhiestos cerezos,
aunque se congelen en el vuelo los míos.

Me gusta ser el espejo, donde se mira niña
el verde de los inviernos
y la primavera florida en verbos.

Escribo entonces tus memorias niña
con la lumbre escasa de una vela
y el gastado pincel de armiño cielo
que aún guardan tus cansados años.

Me gusta mirarme en tu vacío
también el eco de tus silencios
tu arpa cuando recita
la sonata del tiempo.

Me gusta meterme en tus recuerdos…
Me gusta mirarme niña
en tu mirada de lagos inmensos.


© Ligia Calderón Romero
3 de marzo, 2009
Heredia, Costa Rica

viernes, 9 de abril de 2010

Retazos (Brevedad)

Me detuve un instante,
miré la alfombra,
tus zapatllas de ocaso,
del mar las olas.

Luego, la noche,
el té sobre la mesa
y el verbo insomne...

©Ligia Calderón Romero
Heredia, Costa Rica
8 de abril, 2010

Soledad

¡Soledad! ¿En qué piensas?
Voluptuosa la estrella
que sosiega los mares
después de la tormenta.

Estelar el navío
donde anclan los delirios
su pócima de barro
modelada en los lirios.

Abstracta somnolencia
de espesura en reparto
la música se mete
en el negro zapato.

Conciencia que nos besas
no mires ni reproches,
los ojos que no duermen
son luz entre las flores.

bosquejos online

© Ligia Calderón Romero

Heredia, Costa Rica

9 de abril, 2010

jueves, 11 de marzo de 2010

El vuelo de un ángel

Por las calles y avenidas
una carita pintada
pide sonrisas y migas.
Con sus manitas ajadas
lleva el bocado a su boca
muy poco le han regalado;
sus ojitos dormilones
de sol y luna bañados
dejan caer una lágrima
que su mejilla ha surcado.
Su casita de cartón,
adolece de tejados.
Por la noche vino el ogro
que sopló sobre su techo
sus pieles se han congelado
junto al lucero en su pecho.

Ligia Calderón Romero
© derechos reservados
1 de enero, 1984

Insólito

Hace tiempo quería relatarles una leyenda tan cierta como insólita.
¡Recuerdo!
Siglos atrás
en una tarde calurosa;
cajera sí, era mi trabajo.
Ese día no abrí la caja;
miraba la cristalería,
sumisa pero quejumbrosa
sobre empolvados anaqueles de madera,
el humo del ayer y la ceniza,
rancios de opios regurgitados.
Hoy, la misma decoración.
De repente por mis espaldas,
sobre mis hombros
alguien tocaba, al tiempo
que me decía: linda...?
Atiné a voltearme
su interrogante suspendida,
su boca en óvalo,
su faz de horror
y solo dijo:
¡Disculpa!
Fue la primera vez
que por llamarme linda
alguien se disculpó.

Que no quepa duda, tan certera como el tiempo en que se suscitaron los hechos.

Ligia Calderón Romero
© derechos reservados
11 de marzo. 2010

martes, 9 de marzo de 2010

Cálices del tiempo

Pradera donde acuña muecas de oro el sol
y el viento riza sus lamentos.

¿Acaso encañas las hogueras de la fiebre
de los trenes que corren por las vías
amaestrando los latigazos
en sus destellos corroídos?

Se rompe a pulso la hora de las horas
y remolcan costales en sus sienes;
es barro la riqueza del avaro
que calza en la postrera
las suelas viejas del mendigo.

Desafinada orquesta de los huesos;
el segundero es un sepulcro roto
que misterioso se evapora,
tira del hilo, baba muy delgada
que del tiempo sus alas corta.

¿Es que acaso vivo? ¿O es que muero?
No, son las sombras que se niegan
a abandonar la habitación de adobes
donde no sé si aún existo.


Ligia Calderón Romero

© derechos reservados
28 de febrero, 2010

jueves, 4 de marzo de 2010

Retazos

¡Qué extraño!
Hoy hubo eclipse.
Ah! ¿No lo vieron,
seguros que no?

Eclipse de palabras,
de olas
engarzadas al navío miel escarchado
en su mirada.

Una pluma cayó
levemente, su herida
sangrante, ensimismada
colapsó,
su garra al papel aferrada.

Ligia Calderón Romero
© derechos reservados
4 de marzo, 2010

jueves, 17 de diciembre de 2009

Los nimbos de la noche

Libo tus besos con sabor a fruta,
edulcorados por sedienta boca,
entre tanto, la noche con su garbo
me invita a destrenzar su cabellera.

Profana y desafiante tu mirada,
hurga mi desnudo escote, soberanas
tus manos, cual pianistas del celeste,
tocan crepusculares melodías.

Anillo circular exhibe el vientre,
lozanía del verso en las mejillas;
las pieles con aljófares se visten.

La veta de diamantes en el cielo
se vierte silenciosa cuando tocan
cítaras y violines los amantes.

Ligia Calderón Romero
© Heredia, Costa Rica,
23 de setiembre, 2009