Aúllan los perros lejanos,
se rompe el cristal del silencio;
del iris las gotas de cencio
resbalan y mojan mis manos.
Solloza el violín en los llanos
cantar penitente presencio
y busco la luz, reverencio
tu estela en los cielos cercanos.
Ahora que siento tu ausencia
me traes lejanas memorias
que otrora su aliento me dieran.
Hiladas con garra y sapiencia
dejaste estampadas tus glorias,
tu imagen los estros lideran.
Ligia Calderón Romero
© Heredia, Costa Rica,
3 de agosto, 2012.
No hay comentarios:
Publicar un comentario