
¡Oh Patria mía! En tus entrañas duelen
los muertos bajo el lodo traicionero
que con su voz de trueno desbocado
azotó el frío mármol de la noche.
Bajo tus párpados dormidos, quedan,
sepultados tus hijos sin aviso
cuando temprana se apagó su lumbre
al caer su telón de madrugada...
los muertos bajo el lodo traicionero
que con su voz de trueno desbocado
azotó el frío mármol de la noche.
Bajo tus párpados dormidos, quedan,
sepultados tus hijos sin aviso
cuando temprana se apagó su lumbre
al caer su telón de madrugada...
Ligia Calderón Romero
© Heredia, Costa Rica,
06 de noviembre, 2010
© Heredia, Costa Rica,
06 de noviembre, 2010